martes, 6 de octubre de 2015

Un Verano en medio del Invierno...



De que sirve estar triste, jugar con nuestras lagrimas si nada podrá cambiarnos, nada podrá sanar los dolores del alma, que más da si sufrimos aquí.. que más da si lloramos al fin. Hay días tristes, hay también tristes días que un canto puede expresar, que puede describir cada parte de nuestro dolor, somos humanos, cometemos errores, cometemos felicidad, cometemos también buenas cosas, involucramos en todo nuestro bienestar a los demás, involucramos solo a ciertas personas en nuestros errores, a los que nos quieren y los que no, pero a veces también los seres humanos lloran, algunos por justa razón, algunos por los recuerdos, algunos por las heridas, algunos por el momento, algunos de fidelidad, y algunos no lloran... Yo no estoy llorando pero mi alma se siente dubitativa, se siente ahora triste, confundida, calmada, en paz, con lluvia, con cielo, con niños corriendo, con pies en la arena, con el cielo en llamas.. se siente como una tarde de otoño sentada en la plaza, mi alma se halla en un verano, un pequeño verano en medio del invierno.. 

De que sirve hacer tus cosas bien si sufres después, si claro, el sufrir te hace fuerte, te hace pensar mejor; si claro, nos hace fuertes, nos permite levantarnos cada vez, nos permite mucho, pues después de una tormenta las personas no somos las mismas, somos distintos... ¿porqué nadar contra la corriente o sonreír cuando lloras, o cantar cuando estas triste, o buscar motivos para llorar? es tonto... el estar triste es solo cuestión de estar triste o simplemente llorar, sin pretextos, sin frases, llorar escribiendo una carta, llorar porque tienes que hacerlo o sonreír por un motivo especial, por que el motivo sea "nada", sea "vivir".


El poema 20 de Pablo Neruda dice en su segunda intervención: 


                                   "Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a                                        veces ella también me quiso." 

Debo de admitir, tiene quizás razón, ahora mismo...

Después de todo, algunos creemos en Dios y la felicidad, después de todo... Algunos no creemos en Dios pero siempre tenemos la esperanza de que existe la felicidad o los momentos felices...